Una pequeña parte de mí cuando mi cabeza era un torbellino
Soy Arantxa (Avalantxa para quienes ya me conocen). Transparente como el agua, natural como el yogur… con la intensidad justa para no aburrir a nadie (o aburrirlos demasiado de lo cansina que puedo ser 😅) y con una energía que, a veces, hasta me pasa por encima.
No sé si a ti te pasa, pero yo siempre he sentido que mi cabeza va a su propio ritmo. A veces corre tan rápido que ni yo misma puedo alcanzarla; otras, se queda flotando como si me hubiera subido a una nube. Esa sensación de despertarte a las 4 de la mañana porque un pensamiento te asalta y no sabe esperar… bueno, eso también me lo han contado otras personas con un cerebro movido. Lo de no dormir es un fastidio en general, pero para las mentes inquietas es casi un tipo de tortura.
He escuchado muchas veces la misma frase: “eres demasiado”. Pero vamos ver ¿Que significa eso? Se puede ser demasiado algo…. Pues mira si.
Demasiado intensa (como el café), demasiado distraída, demasiado cansina, demasiado desordenada…
Y también otras joyitas: “no vas a llegar a nada”, “si no fuera por mí no serías nada”, “no sabes ni hacer esto…”. Como si no encajara en ningún molde o como si me vieran inútil.
Claro, todo eso se queda grabado en la cinta interna, y al final te lo acabas creyendo. Hasta el punto de que un día no sabes ni freír un huevo y piensas: “¡Tío, es verdad, no sé hacer nada! ¡SOS!” 😂
Porque sí, la autoestima con TDAH no viene de serie muy sólida (al menos en mi caso). Y cuando te repiten mil veces “eres desordenada” pero nunca “eres cariñosa”, la balanza se queda coja. Y con la balanza coja… oye, cuesta hasta andar recta.
Una amiga me dijo una vez que soy una mezcla de impulsos, silencios, risas repentinas y meteduras de pata épicas (lo de meter la pata sin querer es mi especialidad). Y yo pensé: pues tienes toda la razón.
Durante años muchos creyeron que eso era un problema que había que arreglar. Hoy sé que es simplemente… una pequeña parte de lo que somos
Pequeña parte de mi libro…..

